Ateneos y cultura

21st Feb 2016 Sin Categoria

Antes de ver cuál debe ser, a nuestro entender, el papel de los ateneos ante la cultura debemos definir, aunque sea brevemente, qué se entiende por cultura; puesto que el término es ambiguo. No tiene conceptualmente el mismo alcance Cultura, Kultur o Civilisation.

El término cultura, que se utiliza en multitud de lenguas en el sentido de cultivar, se ha ido ampliando desde el mundo greco-latino. Sí en principio se reservaba exclusivamente para lo referente a las humanidades y bellas artes, irá ampliando progresivamente su campo de acción. Sin embargo, en el mundo alemán el término (kultur) se ciñe más al alto pensamiento; mientras que en el espacio cultural de influencia francesa (civilisation) se abren las puertas para integrar bajo dicho paraguas también a lo material. El resultado es que, aunque depende de cada escuela –y no faltan precisamente las discrepancias– entendemos como Cultura todos los saberes de tipo espiritual o material, desde los científicos, técnicos, artísticos hasta creencias, comportamientos, conductas o los complejos grados de relación intergrupales.

Además, hay que tener en cuenta que los ámbitos de acción de los grupos sociales pueden abarcar desde los más elementales (individual, familiar, tribu), intermedios (identidades nacionales) hasta lo universal. Así, tras este sumando, hemos recorrido un largo trecho desde el aserto de Kant: «nos cultivamos por medio del arte y de la ciencia, nos civilizamos por buenos modales y refinamientos sociales» hasta la irrupción de nuevas propuestas por parte de las modernas ciencias sociales (antropología, sociología, politología, economía, derecho, psicología, etc.). Así, lo más práctico es no intentar encorsetar, en no ponerle puertas al campo cultural.

Ciertamente el término, apenas esbozado, a fuer de ambiguo y a la altura del tercer milenio, no se puede tomar en sentido restringido (clásico), puesto que sería desde esta perspectiva reduccionista dejar al socaire de la ignorancia a la parte más actual y preocupante del quehacer humano. Efectivamente, no queremos ponerle puertas al campo del debate plural, serio y crítico. Desde estos presupuestos, nada de lo que se pueda definir como Cultura debe ser ajeno al quehacer de los ateneos y desde luego intentaremos que no lo sea al nuestro. En este sentido, podemos afirmar que Cultura y Ateneos son las dos caras de la misma actividad humana: La primera haciéndose; el segundo ayudando a ahormarla mediante el debate y la reflexión.

Sin embargo, por mor de las posibilidades y/o eficacia, es preciso definir algunas líneas prioritarias en función de las demandas sociales presentes. En el campo ético-político el cáncer la corrupción es sin duda un problema muy serio: O se regeneran de forma drástica nuestras instituciones, organizaciones sociales y/o personas que las representan o el cáncer puede volverse extremadamente peligroso. Es preciso, pues, una revisión a fondo de nuestro sistema político, sindical y/o empresarial. En el terreno económico la crisis de raíces espurias (externa e internas) tiene no obstante hondas repercusiones en el campo social y desde luego no menos en el de la cultura. Por todo ello, el Ateneo de Valladolid prestará especial atención a toda esta problemática desde la perspectiva de lo que debiera ser una sana cultura socio-política. Poner sobre la mesa los problemas. Formar, llamada de atención, a la ciudadanía.

Muchos otros son los campos -aparte de los tradicionales- que nos preocupan. Entre ellos no menor es el de los nacionalismos exclusivistas y todo tipo de insolidaridades, sobre lo que no nos olvidaremos de orientar nuestro quehacer ateneístico; eso sí en función de las limitadas posibilidades económicas de que (no) disponemos.

Queremos que nuestra programación cumpla una doble función: Atender a temas básicos, que pueden ser programables con cierta antelación; pero también a esos otros más del momento en función de nuevas demandas sociales, para ello necesitamos agilizar la comunicación con nuestros socios. A este fin, estamos trabajando para actualizar nuestra página web. Necesitamos también tener al día todas las posibilidades de intercomunicación que nos brinda internet, para lo cual pedimos la colaboración de nuestros socios para poner al día los medios de contacto de que dispongan: correo (e-mail) y demás redes sociales. Así entre todos haremos el Ateneo que queremos.

Celso Almuiña,  Presidente del Ateneo de Valladolid

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