Descubriendo entidades latinoamericanas

18th Jul 2017 Sin Categoria

Casal de Catalunya de Buenos Aires

Hay miembros de la colectividad catalana en Argentina desde la colonia, podemos conocer muchos catalanes que lucharon por la independencia argentina o por la defensa de la ciudad de Buenos Aires de las invasiones inglesas.

En el año 1889 el Sr. Lluís Castells, por insistencia de su esposa, Elisa Uriburu, le dona un edificio a la colectividad catalana, el Centre Català, que, como sociedad, había nacido el 1886. El Centre nace como lugar para reunir a la colectividad, que necesitaba un espacio para celebrar sus fiestas, hablar el idioma, participar en eventos culturales, teatro, jocs florals, conferencias, coral, esbarts dansaires.

Como toda colectividad tuvo sus diferencias, si se buscaba una asociación más nacionalista-cultural frente a algo más social y lúdico. Esto llevó a un quiebre que duró hasta el 1940, cuando se vuelven a juntar las dos asociaciones y nace el nombre de Casal de Cataluña de Buenos Aires, siendo heredero del Centre Català y del Casal Català y ubicándose en el mismo predio donde nació el Centre.

El Casal de Catalunya de Buenos Aires quedó como el centro de referencia de la colectividad, donde nacieron muchas familias y se mantuvo nuestra cultura e identidad. En los años 80, comienza a estancarse la vida de la colectividad y queda la institución como lugar meramente folklórico, viviendo de la gran historia heredada.

Desde hace unos pocos años, nos hemos obligado a repensarnos, como catalanes-argentinos, desde dónde y cómo queremos ubicarnos en argentina y, teniéndolo en cuenta, tuvimos que repensar qué institución necesitamos para afrontar este cambio de época y de nuevas relaciones sociales.

Hoy en día podemos afirmar que el Casal se encuentra caminando con un nuevo sentido institucional, ha podido responder al para qué estamos en el siglo XXI, habiendo nacido en el siglo XIX con características culturales e inmigratorias totalmente diferentes a las actuales.

El haber podido definir el para qué estamos nos ayudó a plasmar el cómo estamos con el nuevo enfoque en la gestión.

Las actividades —culturales, de promoción turística, de enseñanza de idioma, periodística—, redes sociales, empresariales y de diplomacia pública nos exigen ir profesionalizando las áreas o grupos de trabajo para responder seriamente a dichas exigencias.

Esta profesionalización trae aparejada la necesidad de nuevos recursos económicos, repensar los temas legales y poder organizarlos para que no sean un escollo en la necesaria urgencia de seguir creciendo.

Este crecimiento nos plantea incorporar gente profesional que no es de nuestra propia cultura identitaria, por ello, estamos convocados a aceptar la necesidad de que nos ayuden a desarrollarnos y a poder mostrarles nuestra identidad cautivándolos con nuestro tarannà.

Por ello, me animo a decir que nuestro mayor desafío somos nosotros mismos. Poder profesionalizarnos y actualizarnos como dirigentes comunitarios —el problema en la actualidad no es la institución sino nosotros mismos—. Es urgente que podamos enfocarnos en un doble juego: por un lado necesitamos cuidar nuestras instituciones y por el otro ser la plataforma identitaria donde se realicen todas las actividades que serán desplegadas y atractivas a la ciudad de Buenos Aires en el siglo XXI.

Josep Puig Bóo

President del Casal de Catalunya de Buenos Aires

(publicado en revista Ateneus 16. Junio 2017)

Please follow and like us: